Salud bucal en adultos mayores

La salud bucal es un componente esencial de la salud general y del bienestar integral de las personas, especialmente en la población adulta mayor. En Valparaíso, donde el envejecimiento de la población es una realidad creciente, promover el cuidado de la boca no solo significa prevenir enfermedades dentales, sino también mejorar la calidad de vida, la alimentación, la comunicación y la autoestima de quienes han contribuido al desarrollo de nuestras comunidades.

Una clave para el bienestar y la calidad de vida en Valparaíso

Dr. Rodrigo Fuentes Ms (c)

La salud bucal es un componente esencial de la salud general y del bienestar integral de las personas, especialmente en la población adulta mayor. En Valparaíso, donde el envejecimiento de la población es una realidad creciente, promover el cuidado de la boca no solo significa prevenir enfermedades dentales, sino también mejorar la calidad de vida, la alimentación, la comunicación y la autoestima de quienes han contribuido al desarrollo de nuestras comunidades.

Diversos estudios y reportes nacionales han evidenciado que la situación de salud bucal en adultos mayores en Chile es preocupante. Según datos del Ministerio de Salud, el 99,4% de las personas entre 65 y 74 años ha presentado caries dental, lo que refleja la alta prevalencia de esta enfermedad prevenible. Asimismo, investigaciones indican que cerca del 90% de los adultos mayores presenta caries y enfermedad periodontal, dos de las patologías más frecuentes en este grupo.

Estas cifras nos invitan a reflexionar sobre la importancia de la prevención, el acceso oportuno a la atención odontológica y la educación en salud bucal a nivel comunitario.

Caries y enfermedad periodontal: enfermedades frecuentes pero prevenibles

Las enfermedades bucodentales más comunes en los adultos mayores son la caries dental y la enfermedad periodontal (de las encías). Ambas tienen en común su origen en la acumulación de biofilm (placa bacteriana) y en hábitos de higiene oral deficientes, lo que bien se puede corresponder a "lavarse mal los dientes", o, directamente, "no lavarse los dientes".

La caries dental es un proceso infeccioso que destruye los tejidos del diente. En los adultos mayores, puede presentarse con mayor frecuencia en la raíz dental, debido a la retracción de las encías y a la exposición de superficies más vulnerables. Si no se trata oportunamente, puede generar dolor, infecciones y pérdida dentaria.

Por su parte, la enfermedad periodontal afecta los tejidos que sostienen los dientes. En sus etapas iniciales (gingivitis), se manifiesta con encías inflamadas y sangrado. En fases más avanzadas (periodontitis), puede provocar movilidad dentaria y llegar hasta la pérdida del diente.

En Chile, los adultos mayores entre 65 y 74 años han perdido en promedio 18 dientes, lo que evidencia el impacto acumulativo de estas enfermedades a lo largo de la vida (DIPRECE). Es importante destacar que la pérdida de dientes no es un proceso natural del envejecimiento, sino la consecuencia del avance de enfermedades que son esencialmente asociada a calidad de hábitos, prevenibles y tratables.

Además, la salud bucal tiene una estrecha relación con enfermedades sistémicas como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y las afecciones respiratorias, lo que refuerza la necesidad de abordarla de manera integral.

Rehabilitación oral: el rol de las prótesis dentales

Ante la pérdida de dientes, las prótesis dentales cumplen un papel fundamental en la rehabilitación funcional y estética de las personas mayores. Estas, las que regularmente llamamos "prótesis", pueden ser removibles ("placas") o fijas, y su objetivo es devolver la capacidad de masticar, hablar correctamente y sonreír con confianza.

Sin embargo, el uso de prótesis requiere cuidados específicos para evitar complicaciones. Una prótesis mal ajustada o con higiene deficiente puede provocar lesiones en la mucosa, infecciones y dolor.

Entre las recomendaciones más importantes para el cuidado de prótesis se encuentran:

  • Retirar y limpiar la prótesis diariamente con cepillos adecuados.
  • Evitar dormir con la prótesis puesta, para permitir el descanso de os tejidos.
  • Mantener una adecuada higiene de la boca, incluso en ausencia de dientes.
  • Realizar controles periódicos con el odontólogo para evaluar su ajuste.

Cabe señalar que en Chile un alto porcentaje de adultos mayores utiliza prótesis dentales, lo que refleja la magnitud del problema de pérdida dentaria en este grupo. Por ello, es fundamental fortalecer los programas de rehabilitación oral en el sistema público y promover el acceso equitativo a estos tratamientos.

Lesiones de la mucosa bucal: la importancia de la detección temprana

Más allá de los dientes y las encías, la cavidad oral incluye tejidos blandos como la lengua, la mucosa que recubre el paladar, las mejillas y las mismas encías. En estos tejidos pueden aparecer diversas lesiones, algunas de las cuales requieren atención oportuna.

Entre las condiciones más relevantes se encuentran:

1. Cáncer bucal

El cáncer oral es una enfermedad grave que puede afectar labios, lengua, encías o mucosa oral. Su pronóstico depende en gran medida de la detección precoz. Lesiones que no cicatrizan, manchas blancas o rojas persistentes, o bultos en la boca deben ser evaluados por un odontólogo o un patólogo oral, como especialista.

2. Infecciones fúngicas (hongos)

La candidiasis oral es frecuente en adultos mayores, especialmente en quienes usan prótesis dentales o presentan enfermedades crónicas. Se manifiesta como placas blanquecinas o enrojecimiento de la mucosa.

3. Lesiones traumáticas

Pueden ser causadas por prótesis mal ajustadas, dientes fracturados o hábitos como morderse la mejilla. Aunque son cuadros agudos y recuperables, requieren evaluación para descartar complicaciones.

En personas mayores, también se pueden presentar otras lesiones dermatológicas o infecciosas, lo que hace indispensable el control odontológico periódico.

Impacto en la calidad de vida

La salud bucal influye directamente en múltiples dimensiones de la vida diaria. Problemas dentales pueden dificultar la alimentación, llevando a dietas poco equilibradas y a riesgo de desnutrición. Asimismo, el dolor o la pérdida de dientes pueden afectar la comunicación, la autoestima y las relaciones sociales.

Estudios han demostrado que los adultos mayores con mala salud bucal presentan mayor tendencia al aislamiento social, deterioro funcional y dependencia. Además, un porcentaje significativo percibe su calidad de vida como deficiente debido a problemas orales.

En este contexto, la salud bucal no debe ser considerada un aspecto secundario, sino una prioridad dentro de las políticas de salud pública y del autocuidado.

Recomendaciones para el cuidado diario

Para mantener una buena salud bucal en la adultez mayor, se recomienda:

  • Cepillarse los dientes al menos dos veces al día con pasta fluorurada.
  • Usar hilo dental o cepillos interdentales cuando sea posible.
  • Limpiar la lengua diariamente.
  • Mantener una alimentación equilibrada, baja en azúcares.
  • Evitar el consumo de tabaco y alcohol.
  • Beber agua regularmente, especialmente en casos de boca seca.
  • Asistir a controles odontológicos al menos una vez al año.

Estas medidas simples pueden prevenir la aparición de enfermedades y mejorar significativamente la calidad de vida.

Un llamado a la comunidad y a la acción colectiva

El cuidado de la salud bucal en adultos mayores no es solo una responsabilidad individual, sino también un desafío comunitario y de salud pública. En ciudades como Valparaíso, donde existen importantes brechas en el acceso a servicios de salud, es fundamental fortalecer las estrategias de promoción, prevención y rehabilitación.

Las organizaciones comunitarias, las universidades, los centros de salud, las municipalidades y las familias cumplen un rol clave en la educación y el acompañamiento de las personas mayores. Promover hábitos saludables, facilitar el acceso a controles odontológicos y fomentar la detección temprana de enfermedades son acciones que pueden marcar una diferencia significativa.

En este sentido, la salud bucal debe ser entendida como un derecho y como una condición esencial para un envejecimiento digno, activo y saludable.

Para finalizar

La evidencia es clara: las enfermedades bucales afectan a la gran mayoría de los adultos mayores en Chile, pero son en gran medida prevenibles. La caries, la enfermedad periodontal, la pérdida de dientes y las lesiones de la mucosa oral pueden ser abordadas eficazmente mediante educación, prevención y acceso oportuno a la atención.

Cuidar la salud bucal es cuidar la salud integral. Es preservar la capacidad de alimentarse, comunicarse y sonreír. Es, en definitiva, mejorar la calidad de vida de quienes han construido nuestras comunidades.

Como sociedad, tenemos la responsabilidad de avanzar hacia una cultura de autocuidado y de solidaridad, donde la salud bucal sea parte fundamental del bienestar de nuestros adultos mayores en Valparaíso.

Fuentes:

  • Ministerio de Salud de Chile (MINSAL); DIPRECE; estudios universitarios nacionales; reportes de salud pública y literatura científica (cienciaysalud.cl)