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Entrenamiento y tercera edad

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Johanna Quaas (92 años)

No cabe duda de que practicar ejercicios es saludable. Sin embargo, la practica de deportes, estadísticamente, se concentra entre personas jóvenes y conforme aumenta la edad disminuye la cantidad de movimiento y esfuerzo que hacen las personas adultas. Pero esto es, según los datos de las investigaciones, un error. La información hoy aboga por mantener una actividad moderada a intensa1) durante toda la vida, no solo durante la juventud.

Los grandes abandonados

Las personas mayores del siglo XXI son únicas, nunca antes en la historia los seres humanos han llegado en tal cantidad a edades tan altas. Por lo que ante desafios nuevos hay que tener respuestas nuevas. Y por el momento no tenemos modelos teóricos ni modelos de vida que posean una gran vigencia social.

Lo que hay que tener en cuenta, de modo permanente, es que no todo pasa por la percepción que se tiene de la propia edad. Una persona puede percibir que todavía es joven y por lo tanto la vejez, en el presente, no es un problema. Pero, lo que si es inevitable, es que en el futuro perderá la juventud y si no se preparó con tiempo ingresará en una etapa de su vida con pocas o ninguna herramienta que le ayude con los problemas específicos de ese momento. Por otro lado, se sabe, hace ya mucho tiempo, que el ser humano es el único ser vivo que es capaz de pensar hoy lo que hará en el futuro: sin esta anticipación no se justifica que los seres humanos estudien durante tantos años antes de ingresar a la vida laboral o guarden herramientas para ser usadas en otro momento2).

El ser humano tiene que anticiparse, debe estar preparado para lo que vendrá, así como un ejercito se prepara para la guerra o el gimnasta se entrena durante años para una competencia, aunque no exista ninguna posibilidad en el presente de un conflicto o las olimpíadas sean dentro de 4 años más. Todos, antes unos que otros, serán ancianos. La pregunta es: ¿comó quieren las personas vivir su vejez? Si no se preparan y lo dejan todo al azar, la improvisacín o la fortuna, es más probable que lo vida tenga muy malos resultados. Pero, con todo lo que sabemos hoy sobre como evoluciona el cuerpo humano a lo largo de la vida, tenemos herramientas físicas y mentales para preparar el cuerpo3) ante las avanzadas edades que probablemente se llegarán a tener4).

Las personas mayores no reciben mucha atención hoy en los medios de comunicación ni en las políticas de salud. En general, enfrentamos prácticas que no concuerdan con la realidad. En estos 100 años la realidad ha cambiado. Así, un anciano de 65 años de comienzos del siglo XX no le quedaban muchos años de vida: unos 7 a 10 años en promedio. Pero hoy, una persona de esta edad le quedan casi 30 años más de vida y su estado de salud es el equivalente a una persona de 55 años del año 2000. ¿Qué hay que hacer durante esos 30 o más años de vida? La respuesta es: No se sabe porque es algo completamente nuevo. En consecuencia, mientras no se tengan respuestas, la persona mayor es la gran abandonada.

El error de no hacer nada

Existe en la religión cristiana el pecado por omisión y en el derecho el delito por negligencia: en ambos casos la persona es culpable por no haber hecho algo que debía hacer. Lo que sucede en estos casos es que quien juzga y condena es otra persona: Dios o un juez. Supone esto que podría quedar impune el pecado, si se le pide perdón a Dios, o el delito, si no se ha sido sorprendido y juzgado por las autoridades competentes. Pero, la tragedia de la anticipación ante la vejez5) del ser humano es que la impunidad es imposible: el infractor y el juez son la misma persona: Comenzó muy bien en la niñez y la juventud pero todo terminó muy mal en la vejez. Los pecados que se cometen hoy los pagaremos en el futuro6) en el propio cuerpo. Todo esto es trágico porque para el cuerpo de cada uno no hay repuestos y, en todas las personas vale la expresión: «Yo soy mi cuerpo. No solo soy propietario de un cuerpo que se puede usar». Si él falla toda la persona deja de existir.

A diferencia de los animales, a quienes parece no afectarles la inactividad −a los leones no se les ve entrenando para mantener su agilidad y resistencia para la caza−, los seres humanos nos atrofiamos por nuestra vida sedentaria. Y, si sumanos el hecho de que nuestro cerebro es adictivo (el azucar, la sal y las grasas) tendremos la combinación perfecta para el sobrepeso y la obesidad7)

En 2020 la pandemia y múltiples cuarentenas golpearon con fuerza en el sedentarismo de los chilenos y la evidente falta de actividad física. Esto se vio reflejado en el informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde se posiciona a Chile como el segundo país con más sobrepeso y obesidad afectando a un 74,2% de su población.8)

Si las cifras solo fuesen anecdóticas: «hay muchas personas pasadas de peso», «no les cabrá la ropa de la temporada anterior», no sería importante, pero el mismo título del artículo citado se señala que:

El sedentarismo puede generar hasta un 30% de riesgo de muerte mayor en adultos

No es broma: de 10 personas 3 van a morir prematuramente con más probabilidad. El error sería creer que yo voy a estar entre las 7 sobrevivientes. Eso es negligencia u omisión. Y se paga con la vida. Hay que pensar en una solución que me mantenga en el 25% con menor riesgo, no entre los 7 sobrevivientes. No podemos jugar a la ruleta rusa con nuestra salud y vida.

Pensemos, entonces, en una solución que sea sensata y que no sea la de los lugares comunes que se escuchan a diario. El resultado es ese casi un 75% señalado más arriba que muestra que hemos estado haciendo las cosas mal. ¿Qué hay que hacer entonces cuando todo conspira para que seamos sedentarios y comilones?

Pensar por sí mismos

Un posible problema puede ser que no exista un grupo suficientemente amplio que esté pensando como mejorar la vida de millones de personas que están por jubilar o ya están jubiladas. Ante esa ausencia, solo queda recurrir a la anticipación y al pensamiento ilustrado: No esperar que otro me entregue la solución ya hecha sino comenzar a pensar por sí mismos qué se va a hacer con la propia vida en el futuro?

Ya que las personas mayores están mentalmente activas y poseen un caudal de experiencia que supera con décadas a la de cualquier niño o joven, lo más sensato es que las mismas personas mayores hagan los esfuerzos intelectuales y emocionales para mejorar su actividad fisica, ya que la evidencia apunta a que la actividad física tiene efectos muy positivos sobre la vida afectiva e intelectual de las personas.9)

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Shen Hua, entrenando con bandas de suspensión

En las imágenes se ve a dos personas con más de 90 años (Johanna Quaas y Shen Hua) que todavía siguen entrenando y mantienen una condición física óptima, son independientes y han mejorado su calidad de vida. Shen Hua comenzó a entrenar a los 75 años de edad. Se puede pensar que lo que ha hecho Shen Hua es derribar un mito: «solo se puede practicar un deporte en la vejez si ya antes se lleva muchas años practicándolo». Esta novedad en los ancianos del siglo XXI obliga a cambiar algunos hábitos mentales.

Los ancianos de hoy no son los del siglo XX

Ante la novedad lo más sensato es olvidar los prejuicios, porque la presenta época es única. Vale decir, el pasado no puede otorgar la respuesta: «La expeciencia pasado era que los ancianos mueren pronto». Aunque el pasado si puede ayudar a encontrar alguna solución concreta para algo completamente nuevo; pero el pasado no justifica la ignorancia ni la negligencia. Johanna Quaas y Shen Hua no son personas superdotadas, ni extraordinarias, son como como todo ser humano: poseen los mismos músculos, el mismo código genético y la misma capacidad de adaptación; lo único que las diferencia es que no han dejado de entrenar a pesar de que por todos lados el entorno les dice que las personas mayores no pueden ni deben hacer este tipo de entrenamiento. Si se busca por el mundo virtual de la internet y en la realidad: se encontrará con relativa facilidad que estos casos no son aislados.

Ejemplo de un anciano del siglo XI
Johanna Quaas, 92 años en el vídeo, gimnasta alemana

Por otro lado (el lado negativo), hay ejemplos mayoritarios en los que a las personas se les entrena tan por debajo de sus posibildades reales que los resultados son pobres o nulos. Y estos resultados generan un círculo vicioso: por culpa de entrenamientos mal diseñados las personas no tienen resultados y porque no tienen resultados se les ofrece entrenamientos que los mantienen en su mismo estado. Los entrenamientos mal diseñados hacen que se piense que las personas que envejecen son débiles y frágiles por naturaleza y no se investiga si es por culpa de entrenamientos por debajo del mínimo adecuado. Este círculo vicioso mantiene a las personas en un entorno que promueve que ellas sigan siendo vistas como lentas, torpes y llenas de dolores. El problema podría tener su origen, en parte10), en el diseño de los entrenamientos y no solo en la edad biológica. Así que lo más recomendable es el intento de alejar aquellos prejuicios y estereotipos soble la vejez que impiden ver la realidad de la personas mayores del siglo XXI.

Las personas mayores, a pesar de los prejuicios, poseen una formación (fundamentalmente humanista y literaria11)) que hace posible mantener una mente abierta a los nuevos desafios y a las soluciones que la ciencia y el entrenamiento ofrecen para mejorar la vida del futuro. Como esto artículo se inscribe dentro del pensamiento ilustrado, resulta que más que una solución propone una tarea: Pensar por sí mismos para salir del círculo vicioso: «débil-mal diseño» y se piense la solución en tipo de círculo virtuoso: «fuerte-buen diseño».

Propuesta

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Entrenando con pesos más ligeros que una bolsa de mercado

Nada justifica una vida dependiente y llena de achaques si estos son perfectamente evitables. Hay que reiterar el propóstito de este artículo: hace 70 años atrás la perspectiva de vida de una persona que jubilaba era de unos 10 años: vale decir a los 75 años las personas estaban muertas. Pero Shen Hua, como ya se dijo más arriba, comenzó a entrenar a esa edad y ahora lleva casi 20 años entrenando. Este fenómeno de personas mayores con gran actividad física es algo nunca antes visto en la historia de la humanidad. Y esta actitud de las personas mayores, se debe a la auto-percepción de las propias capacidades, no a los prejuicios que circulan sobre la vejez; obligarse a sí mismos a pasar por nuevas experiencias de activiad física puede ser la respuesta al problema que enfrentan las sociedades modernas: ¿cómo mantener una vida independiente por muchos años? Porque es posible imaginar que a las personas no les interesa mucho vivir muchos años estando enfermo y cada día más prostrado. Es posible que muchas personas admiren a Johanna Quaas y a Shen Hua. Lo que se propone aquí es un giro en la admiración: que a ambos se los considere como modelos. El modelo es alguien con el cual te mides para saber cual es tu nivel de desempeño. El modelo, en el fondo , es aquella persona que es digna de imitar (son un ejemplo vivo de lo que lo que persona quiere llegar a ser) y no solo personas, más o menos iguales a cada uno de nosotros, que solo se observan en una pantalla y pronto son olvidadas.

Por esto, siguiendo el método propuesto: se debe pensar por sí mismos la respuesta ante un nuevo escenario: se invita a quien lo desee a revisar y colaborar con nuestra wikipedia para lograr lo siguiente:

  1. Aumentar el conocimiento y la difusión de entrenamientos que tengan reales resultados.
  2. Mejorar la vida personal y la del entorno porque podemos seguir siendo autónomos por muchos años.
  3. Porque para estar en buena salud física y mental se requieren los esfuerzos adecuados. No todo esfuerzo produce resultados reales. Por eso es necesario divulgar información actualizada y científica sobre lo que se puede y se debe hacer con la propia vida, la mente y el cuerpo.

Sean todas las personas bienvenidas a colaborar en este proyecto.

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2)
Es verdad que entre los chimpancés se ha documentado que ellos son capaces de elaborar y utilizar pequeñas herramientas, pero no se ha podido documentar que algún chimpancé conserve una herramienta para ser utilizada con posterioridad, incluso en el mismo lugar y para el mismo propósito, siempre fabrican una nueva. Es decir, solo hay actividades y «pensamiento» en y para el presente. Los animales no tiene en su mente el futuro.
3)
El cerebro también es un órgano del cuerpo, por lo tanto también está incluido en este argumento.
4)
A modo de ejemplo, en Chile el promedio de vida ya es de 90 años y en Alemania se estima que una persona que nació el año 2000 tiene una esperanza de vida de 100 años.
5)
Entendemos por tragedia aquello que se opone a la comedia. La comedia posee la estructura de algo que comienza mal pero termina bien. Mientras que la tragedia tiene la estrutura opuesta: algo que comienza bien y termina mal.
6)
Otro ejemplo paradigmático en este sentido, pero de carácter social −para que no piense que todo esto es solo individual− es la tragedia ecológica: comienza muy bien hoy, disfrutamos de lo que nos ofrece la naturaleza y termina mal en un ecosistema devastado y posiblemente con la extinción de la vida humana.
7)
En Chile casi el 75% de la población tiene sobrepeso u obesidad, según los datos entregados en: https://www.elmostrador.cl/generacion-m/2022/04/06/el-sedentarismo-puede-generar-hasta-un-30-de-riesgo-de-muerte-mayor-en-adultos/. Consultado el 20 de abril de 2022.
9)
Cf. el artículo sobre la relación entre cerebro y actividad física
10)
La actual propuesta es parcial y se debe evaluar en cada caso porque se refiere a personas mayores sin enfermedades inhabilitantes o con prescripciones médicas que hacen totalmente desaconsejable la práctica del ejercicio. Para todos los demás, pensamos que el argumento sigue siendo válido.
11)
Hay literatura que muestra la enorme importancia que tiene la formación humanista: Véase Martha Nussbaum, Stephen Gould, solo por citar ejemplos muy conocidos.